Barranca tiene su encanto

Sobre el duro Magdalena, largo proyecto de mar,
islas de pluma y arena graznan a la luz solar.
Los Yariguíes que vivieron acá,
en una curva del Magdalena,
sus bosques selváticos llenos de aves
y animales salvajes.
Acá viven tus sueños,
en la noche,
en la selva invisible e indivisible

Disfrutar y participar en la cultura es un derecho
pero Barranca tiene su casa de la cultura vacía
rodeada por maleza
y una biblioteca casi sin libros.

Esto es Barranca.
Esperanza, petróleo y calor
tormentas eléctricas capaces de quebrar el cielo
lluvia deliciosa
que hace el día fresquito y rico...

Barranca es la noche,
y con la noche, como todas las noches que llegan como cortinas cayéndose, viene la rumba. Ritmos que se cuelan en la sangre, en el alma, en el caos y desorden del día, como si nada permanecerá igual.

Nada permanecerá igual.
Barranca es la capital de la bulla
música con el volumen tan alto que es imposible hablar
para que no vayan a pelear
o para ahogar
la memoria dolorosa
bulla como grito por la vida
en el trauma colectivo
por todo lo que vivió
el Magdalena Medio
o mejor para bailar
y olvidar...

Encontré un hilo de oro, una telaraña invisible lanzada sobre la ciudad. Nada que pueda explicar. Un misterio que existe en las cosas cotidianas, algo así como el aliento. En las texturas de sueños bravos de los ciudadanos.

Escuché que el cristo petrolero era el sueño de un cura que rezó para que atrajera turistas a Barranca, como en Río de Janeiro, porque hay muchos turistas allá...
pero es una visión del fin del mundo.
Cristo, brazos alargados, llagas visibles y oxidadas
en frente de la refinería casi obsoleta
mientras las balizas de luz de sol antiguas alumbran la noche
esculturas de dinosaurios casi enterrados por la construcción de la nueva vía
El tema está claro.
Extinción.

Por eso te prescribo
una cerveza bien fría
al lado del muelle
y el Río de nuestros sueños
el río que recuerda a todo
todos los líricos de todos los vallenatos clásicos
y escucha un ranchero despechado
porque la suerte está echada.

Puerto de oscuros brazos abiertos.
Niños de vientre abultado y ojos despiertos.
Hambre. Petróleo. Ganado...
Gente inconsciente fumando basuco
en el Camilo o el Descabezado
si prefieres Barranca con memoria selectiva...

Barranca, hay muchas Barrancas,
barrancas escondidas
súper-violentas
acogedoras y amañadoras
familias y parejas y risas y sonrisas
Y siempre este barro bermejo
este polvo rojo.

Barranca tiene su encanto.
Hay artistas en los barrios
horneando pan para apoyar
su teatro reivindicativo de la memoria
Breakdancers y tambores en el paseo de la cultura.
Latocca y la selva enredada imaginaria que tiene
desde sus infinitas facetas
una luz refractada
en cada cara
La noche de velitas que hace de la ciudad
su propia galaxia.

Barranca, sueña profundo y alumbra la sombra
Elije entre los futuros posibles para esta ciudad.
Recuerda tus sueños y dime si no sueñas la selva
Sueña aún más, aún más profundamente, aún más
Acerca de las estrellas
Lleva las estrellas
a tu ámbito
a tu orbita

Explícame esta cadena de la vida
estos círculos que hacemos alrededor del sol
dime para qué? Para qué tú? Para qué aquí?
y dónde se queda el futuro de Barrancabermeja
en una Colombia en paz.

Te digo
En los barrios de las comunas
en las imaginaciones libres de sus niñas y niños
esas escritoras y poetas soñadores y cineastas futuros
actores y artistas y cantoras y músicos extraordinarios
si tuvieran amplio acceso a la cultura...

Anda al muelle para la puesta del sol
una cervecita bien fría y
la luz mortecina,
muriendo miles de veces,
de zafiro a coral
malva a morado carmín a ceniza de rubias
al borde de la noche en llamas.

Mira Barrancabermeja
este puerto de oscuros brazos abiertos.
y sueña más allá de lo que ves!

"Barranca tiene su encanto" fue publicado en la revista barranqueña Somos Cultura en Noviembre 2016.